El aceites
procede de una zona excepcional para la producción de aceites y vinos de alta calidad.
San Martín de Unx, pequeña villa situada a 600 metros sobre el nivel del mar, mantiene olivares y viñedos en terrenos abalconados de poca profundidad de suelo, orientados al sol y protegidos por las montañas de los vientos del norte.
Estas condiciones hacen que las producciones sean bajas, de una calidad excelente y unas cualidades aromáticas muy altas.
Sus vinos y aceites son reconocidos en toda la región, llegando su fama a traspasar nuestras fronteras, como se recoge en numerosas citas históricas.